La industria textil india espera una etapa de crecimiento tras su pacto comercial con Reino Unido. La entrada en vigor del Acuerdo Integral de Comercio y Cooperación Económica (CETA, por sus siglas en inglés) entre ambos países ha abierto una nueva etapa para el sector. Desde el 15 de julio, la práctica totalidad de las exportaciones indias de textil y confección acceden al mercado británico libres de aranceles, eliminando una desventaja competitiva que durante años había lastrado a los fabricantes del país frente a otros grandes proveedores asiáticos. Para una industria que tiene en Reino Unido uno de sus principales destinos de exportación, el acuerdo supone una de las mayores mejoras comerciales de la última década, con una oportunidad estimada de más de 1.500 millones de dólares.
El cambio es especialmente relevante porque India exportaba hasta ahora bajo el régimen de nación más favorecida (MFN, por sus siglas en inglés), que gravaba con aranceles de hasta el 12% buena parte de las prendas de vestir, tejidos para el hogar y otros productos textiles. Mientras tanto, competidores como Bangladesh, Camboya o Pakistán ya disfrutaban de un acceso preferencial, reduciendo el atractivo de India como proveedor pese a contar con una cadena de suministro integrada y una elevada capacidad de producción.
Según datos del International Trade Centre (ITC), la eliminación de estos aranceles podría traducirse en una oportunidad superior a 1.500 millones de dólares en nuevas exportaciones textiles y de confección. Los datos del propio ITC muestran además la dimensión del mercado: Reino Unido importa anualmente productos textiles y de confección por valor de unos 24.000 millones de dólares y China continúa siendo su principal proveedor, con ventas cercanas a los 6.000 millones de dólares y una cuota cercana a la cuarta parte del mercado.
Las previsiones del Department for Business and Trade (DBT) del Gobierno británico apuntan en la misma dirección. El organismo estima que las importaciones procedentes de India en los sectores de textil, confección y cuero crecerán 2.900 millones de libras (cerca de 4.000 millones de dólares) a largo plazo, un 85% más que en un escenario sin acuerdo.
Dentro de ese incremento, las compras de prendas de vestir aumentarían en 475 millones de libras (un 45% más), las de textiles en 175 millones (40%) y las de calzado en 55 millones (30%), impulsadas por la eliminación de los aranceles y de otras barreras al comercio. Además, el Ejecutivo británico reconoce que “una parte significativa de este incremento responderá al desplazamiento de importaciones procedentes de otros países”, reflejando el cambio que puede producirse en el mapa del aprovisionamiento textil.
Las organizaciones empresariales del sector consideran que el acuerdo puede acelerar un cambio en la estrategia de aprovisionamiento de las compañías británicas. La Confederation of Indian Textile Industry (Citi) aseguró que el tratado proporciona a la industria “el acceso con arancel cero que llevaba años esperando” y permitirá reforzar la competitividad de las exportaciones indias en Reino Unido. India aparece además como una de las principales candidatas a captar parte del aprovisionamiento que hoy concentra China gracias a su capacidad industrial, la disponibilidad de algodón y una cadena de valor integrada que abarca desde la hilatura hasta la confección.
No obstante, distintas fuentes del sector advierten de que la eliminación de los aranceles, por sí sola, no garantiza un aumento automático de las exportaciones. El crecimiento dependerá también de factores como la capacidad de producción, la disponibilidad de materias primas, la rapidez en los plazos de entrega, la estabilidad logística y el cumplimiento de los estándares de sostenibilidad y trazabilidad que exigen cada vez más los distribuidores europeos y británicos.
El Gobierno británico estima, no obstante, que el acuerdo tendrá un coste para parte de su industria nacional. Su análisis prevé que el sector británico de textil, confección y cuero genere a largo plazo un valor añadido bruto un 0,7% inferior al actual, lo que se traduciría en una caída de 114 millones de libras (unos 150 millones de dólares) respecto al que valor que se alcanzaría en un escenario sin tratado, debido al aumento de las importaciones procedentes de India. El informe matiza, sin embargo, que ello no implica una contracción del sector, sino un crecimiento más moderado que el previsto sin el acuerdo.
Mediante el acuerdo comercial, en vigor desde el 15 de julio, Reino Unido elimina desde el primer día los aranceles sobre el 96,8% de las líneas arancelarias, que representan el 97,7% del valor de las importaciones procedentes de India, mientras que el país asiático liberalizará de forma inmediata el 64,1% de sus líneas y ampliará esa cobertura de forma progresiva durante los próximos años.
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