Es falso que Nueva Zelanda aprobó ahora una ley de eutanasia específica para personas con COVID-19

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  • Circula en Telegram un mensaje que sostiene que la norma fue aprobada para personas con COVID-19 que no quieran seguir viviendo y que los médicos que practiquen la eutanasia “recibirán una compensación económica” por esto.
  • Sin embargo, esto es falso ya que la Ley de Elección para el Final de la Vida fue aprobada por el Parlamento de Nueva Zelanda en 2019, antes del comienzo de la pandemia.
  • Además, no es una compensación económica lo que reciben los profesionales de la salud por realizar este servicio, sino que se trata de financiamiento para afrontar los gastos que implique llevar a cabo este procedimiento.Circula en Telegram y en Facebook un mensaje que se titula: “Cuidado con Nueva Zelanda porque ahora pagarán por matar”. El texto agrega que “se acaba de aprobar la ley de eutanasia para personas con Covid que no quieran seguir viviendo” y que los médicos “que ayuden a esa persona a morir, recibirán una compensación económica de 900€” (sic). Sin embargo, esto es falso.

    El mensaje de Telegram tuvo más de 21 mil visualizaciones al momento de publicación de esta nota, según los datos aportados por la propia plataforma de mensajería. El contenido desinformante también se compartió en Facebook.

    La ley de eutanasia no es específica para pacientes con COVID-19

    La Ley de Elección para el Final de la Vida fue aprobada por el Parlamento de Nueva Zelanda el 13 de noviembre de 2019, antes del comienzo de la pandemia de COVID-19. Además, fue respaldada por un referéndum el 17 de octubre de 2020 con más del 65% de los votos a favor y entró en vigencia el 7 de noviembre de 2021.

    El Ministerio de Salud neozelandés explica en su página web oficial que la muerte asistida está disponible para aquellos que están experimentando un sufrimiento insoportable por una enfermedad terminal que probablemente termine con su vida dentro de los 6 meses. Agrega que una persona debe pasar por un proceso de evaluación formal, que incluye criterios estrictos y garantías establecidas por ley. Además, detalla que no todas las personas con una enfermedad terminal serán elegibles para este servicio.

    Sin embargo, ni la ley ni la página del ministerio de Salud hace ninguna referencia específica a aquellas personas con COVID-19.

    El sitio de fact-checking Reuters Fact Check también verificó esta desinformación y agregó declaraciones del Ministerio de Salud de Nueva Zelanda en las que precisó que “la elegibilidad se determina caso por caso”. Y sostuvo: “El Ministerio no puede hacer declaraciones definitivas sobre quién es elegible. En algunas circunstancias, una persona con COVID-19 puede ser elegible para la muerte asistida”.

    Para solicitar la eutanasia en Nueva Zelanda el paciente debe cumplir todos los requisitos estipulados, como los de ser mayor de 18 años y residente en Nueva Zelanda, sufrir una enfermedad terminal que vaya a terminar con su vida en menos de 6 meses, estar en un estado avanzado de un deterioro irreversible de la capacidad física, experimentar un sufrimiento “insoportable, que no puede ser aliviado en una manera que la persona considere tolerable”, y estar en facultades de tomar una decisión informada sobre la muerte asistida. Además, un mínimo de 2 especialistas deben evaluar la elegibilidad del paciente que lo solicita.

    Respecto de la “compensación económica” que refiere el mensaje viral, según el sitio de fact-checking español Newtral, desde el gobierno de Nueva Zelanda afirmaron que “los médicos y enfermeros pueden recibir financiación por el servicio de muerte asistida que prestan”, pero no está calificado como bono. Los médicos que se tengan que desplazar pueden ser compensados por los gastos, según afirma el portavoz, “para garantizar que este servicio sea accesible”.

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