China se ha marcado como objetivo que su sector servicios alcance un tamaño de 100 billones de yuanes (14,66 billones de dólares, 12,48 billones de euros) hacia 2030, con vistas a que este sea clave en la transición del modelo económico que busca Pekín hacia un crecimiento «de alta calidad».
El Consejo de Estado (el Ejecutivo chino) publicó anoche en su página web oficial un documento que debe guiar la «expansión de la capacidad» y la «mejora de la calidad» del sector servicios, apuntando asimismo a una mejora de su competitividad e influencia a nivel global a lo largo del próximo lustro.
Entre los objetivos de las autoridades figuran el fomento de más marcas reconocibles de «servicios chinos», la atención a los servicios a la tercera edad y el cuidado de los menores, la mejora de la calidad de la sanidad o la promoción de «nuevos modelos» en sectores como cultura, turismo y deportes.
Asimismo, Pekín reclama «reforzar el papel de apoyo» de los servicios de ciencia y tecnología, «mejorar la competitividad» de los relativos a logística moderna y «acelerar el desarrollo impulsado por la innovación» en software y servicios de la información.
Según los datos ofrecidos por la agencia oficial de noticias Xinhua, el sector servicios aglutinó un 57,7 % del producto interior bruto (PIB) de la segunda economía mundial en 2025, representando asimismo un 61,4 % del crecimiento durante el año y en torno a la mitad del total de empleos en el país.
Otro medio estatal, el rotativo nacionalista Global Times, apunta que este documento se suma a otras señales recientes por parte de las autoridades de que están priorizando cada vez más la atención al sector servicios como motor para el mencionado crecimiento «de alta calidad».
Ese término se presenta en contraposición a la búsqueda ciega de tasas altas de subida del PIB que marcó la economía en años anteriores, la cual se tradujo en ocasiones en inversiones improductivas en transporte o vivienda, contribuyendo asimismo al grave problema de deuda que acucia a las administraciones locales y regionales del país.
Según un experto citado por Global Times, China ha construido un sistema de manufactura líder a nivel mundial, pero aún tiene «un margen considerable para mejorar» su sector servicios, especialmente en el segmento de los ‘modernos’, que generalmente hace referencia a aquellos digitales, basados en la información o en los datos.
Si bien China registró en 2025 un superávit comercial récord, este vino principalmente dado por las exportaciones de bienes, ya que en materia de servicios el gigante asiático todavía presentó un déficit de 828.720 millones de yuanes (121.469 millones de dólares, 103.394 millones de euros) debido, principalmente, a la necesidad de importar servicios de alta calidad.
El plan quinquenal 2026-2030 que las autoridades chinas aprobaron el mes pasado destaca varias iniciativas para impulsar el consumo de los hogares, elevar las rentas disponibles y reforzar los servicios públicos -por ejemplo, programas de gasto social-, algo que los expertos consideran clave a la hora de atajar los problemas de la demanda nacional, vinculados a las altas tasas de ahorro por la ausencia de redes firmes de seguridad social. EFE
Argentina
Australia
China
Corea
Filipinas
India
Indonesia
Japón
Malasia
Nueva Zelanda
Pakistán
Singapur
Sri Lanka
Tailandia
Vietnam










