Australia: una senadora indígena llamó «colonizadora» a la reina durante su jura a la banca

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La senadora indígena australiana Lidia Thorpe fue obligada a repetir su juramento de toma de posesión como congresista dado que se refirió como «colonizadora» a la reina Isabel II, quien es formalmente la jefa de Estado de Australia. Las mujeres de su familia de la etnia DjabWurrung Gunnai Gunditjmara tienen trayectoria activista por los derechos indígenas y las llamadas «generaciones robadas» tras la invasión colonial. La última vez que se realizó un referéndum para que el pueblo decida si mantener la monarquía constitucional bajo la corona británica fue en 1999 donde el 54,7% de los votantes rechazó convertirse en república. Entrevistada por su gesto anticolonial, Lidia sostuvo: «Estoy aquí para infiltrarme. Me inscribí para ser senadora en el proyecto colonial, y no fue una decisión fácil para mí personalmente, y tampoco fue una decisión fácil para mi familia apoyarme en esto. Sin embargo, necesitamos voces como ésta para cuestionar la ocupación ilegítima del sistema colonial en este país”. Por ANRed 


Lidia Thorpe es originaria de la etnia DjabWurrung Gunnai Gunditjmara y ayer juró como senadora. Como no asistió a la toma de posesión oficial la semana pasada, asumió el cargo en solitario de una manera que llamó la atención del país cuya forma de gobierno es la monarquía constitucional federal parlamentaria.

Se dirigió al estrado con el puño en alto y recitó la frase: “Yo, Lidia Thorpe, como soberana, solemne y sinceramente juro que seré fiel y rendiré verdadera lealtad a su majestad colonizadora, la reina Isabel II”.

Ante las quejas de otros congresistas por la referencia a la reina como colonizadora, la presidenta del Senado, la laborista Sue Lines, le espetó: “Tiene que recitar el juramento que aparece en la tarjeta. Por favor, recítelo”. Y así lo hizo, pero el gesto quedó inmortalizado y representa a una gran mayoría de la población que rechaza mantener una monarquía.

La única vez que se sometió a votación fue en 1999 donde el referéndum mostró que la mayoría de los australianos votaba en contra de convertir a su Estado en una república a partir del 1 de enero del 2001. La continuidad del sistema de monarquía constitucional bajo la corona británica tuvo una votación del 54,7% de los 12,3 millones de votantes.

Raíces rebeldes

En la familia de raíces indígenas de Lidia Thorpe las ancestras son activistas: su abuela Alma Thorpe creó el servicio de salud aborigen de Victoria, mientras que su madre Marjorie Thorpe formó parte de la investigación nacional sobre lo que se conoció como las generaciones robadas.

La conducta de Lidia en su jura como senadora recibió el apoyo del líder de los Verdes por Victoria, Adam Bandt, quien publicó un mensaje en sus redes sociales: “Siempre lo fue. Siempre lo será”, en relación al carácter colonial de la reina.

Entrevistada por el programa The Project del Canal 10, la senadora expresó que al igual que su par de los Verdes retiraba la bandera nacional australiana durante las conferencias de prensa porque no la representa ni a ella ni a su pueblo, y en cambio “Representa la colonización de estas tierras, y no tiene permiso para estar aquí, no ha habido consentimiento, no ha habido tratado, así que esa bandera no me representa”.

Consultada sobre si su argumento podría aplicarse también al Parlamento australiano, en el que trabaja, Thorpe respondió: “Absolutamente, estoy aquí para infiltrarme. Me inscribí para ser senadora en el proyecto colonial, y no fue una decisión fácil para mí personalmente, y tampoco fue una decisión fácil para mi familia apoyarme en esto”. “Sin embargo, necesitamos voces como ésta para cuestionar la ocupación ilegítima del sistema colonial en este país”, expresó.

El perfil político de Lidia Thorpe no solo es ecologista, sino antirracista y feminista. Recientemente se ha pronunciado por la justicia climática, celebró la llegada del Subcomité de las Naciones Unidas para la Prevención de la Tortura para investigar las prisiones en pos de detener la tortura y las muertes bajo custodia. También se pronunció contra el racismo en los deportes y en la sociedad.

Como muestra el informe llamado: «Aborígenes en Australia: las personas más encarceladas de la Tierra», desde la invasión británica, hace más de 200 años, el sistema de justicia penal y de protección social australiano se ha centrado en las mujeres indígenas. A lo largo de 40 años, un gran número de mujeres aborígenes ha visto cómo el Estado les quitaba sus hijos en virtud de las políticas de asimilación forzada. A estos niños se los conoce como “Generaciones Robadas”. Tras ser arrebatados de sus familias y su cultura indígena, los menores eran internados en instituciones del gobierno, hogares de la Iglesia o adoptados por colonos. Para legalizar su traslado y para que pasaran a la tutela del Estado, se acusó a las madres del delito de abandono, legitimando el control estatal sobre la vida de los niños. Al mismo tiempo, los antecedentes penales de la acusación garantizaban una relación perpetua de las madres e hijos con las autoridades policiales, judiciales y de asistencia social.

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