FORTALECER LA GRADUACIÓN UNIVERSITARIA DE ESTUDIANTES DE POCOS RECURSOS ECONÓMICOS

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Un buen ejemplo es el programa de becas del Fondo de Solidaridad Universitaria (FSU) vigente en el Uruguay.

Los resultados de la prueba ERCE de UNESCO, con información sobre 16 países de América Latina indican un retroceso educativo entre los años 2013 y 2019, en los alumnos de tercer y sexto grado primario en Lectura, Matemática y Ciencias, por ejemplo, en Matemática hay 9 naciones con mejores resultados que los nuestros (Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Honduras, México, Perú y Uruguay). Nuestros resultados son superiores a los de apenas 6 naciones (El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Paraguay y Republica Dominicana). Estos resultados no sorprenden ya se conocían muchos indicadores que ponían evidencia el deterioro del sistema educativo de nuestro país. En este Boletín se presenta la nota escrita por Guillermina Tiramonti quien expresa “Cualquier consulta a los datos que arrojan las mediciones y evaluaciones dan cuenta de la creciente dificultad del sector educativo para cumplir con las funciones que la sociedad le ha encargado”, y concluye que esta fragmentación transforma a la escuela en una máquina de reproducción social que no provee a los chicos pobres los instrumentos básicos de la cultura que necesitan para poder incursionar en espacios laborales y sociales. Posteriormente el académico Alberto Taquini advierte en su nota titulada “EDUCACIÓN: GAME OVER” que “El sistema educativo que conocimos por más de dos siglos está llegando a su fin”, resaltando el camino de la transformación de la educación a partir de la incorporación de herramientas virtuales y las últimas tecnologías del Chat GPD. Concluyendo “La virtualidad redefine radicalmente los espacios de encuentro y también los tiempos de aprendizaje.(…) Nace una nueva educación que crecerá en forma rápida en todo lugar en que se aplique esta potencia en forma novedosa”. Francisco Boero, subdirector del CEA, presenta la nota “Solidaridad intergeneracional: el ejemplo del FSU del Uruguay”, en la cual describe el sistema intergeneracional de becas implementado en Uruguay desde el año 1994 cuyos resultados mejoran año tras año. Concluyendo que “Implantar en nuestro país un sistema de becas como el uruguayo permitiría ayudar a 70.000 estudiantes universitarios de origen humilde. Además, si se concentraran esas becas en las carreras científicas y tecnológicas, se podría incrementar la graduación en ciencias aplicadas y básicas, que son cada vez más importantes en este siglo XXI”.

Dr. Alieto Aldo Guadagni Director del CEA

 

LOS COMPONENTES DE LA CRISIS EDUCATIVA

Por Guillermina Tiramonti, investigadora de Flacso Argentina. Miembro de la coalición por la educación y del Club Político. Es un diagnostico indiscutido la crisis del Sistema Educativo Nacional. Cualquier consulta a los datos que arrojan las mediciones y evaluaciones dan cuenta de la creciente dificultad del sector educativo para cumplir con las funciones que la sociedad le ha encargado. En este texto trataremos de identificar los rasgos que caracterizan este estado crítico. No hay un orden de prioridades en su enumeración ni tampoco una secuencia causal. Se trata solo de una diferenciación destinada a dar inteligibilidad a nuestra realidad educativa. INEFICACIA. Todas las pruebas muestran que la escuela tiene dificultades para transferir a las nuevas generaciones los instrumentos básicos de la cultura. En un reciente informe del Observatorio de los Argentinos por la Educación construido en base a las pruebas Unesco realizadas a chicos de 3r grado de 16 países de América latina mostró que el 46 % de los alumnos de nuestro país no saben leer y que si desagregamos la población por su origen socio-económico la cifra trepa al 60%. Las pruebas aprender de 5to año de la secundaria también muestran que el 40% de los futuros egresados no alcanzan niveles satisfactorios de aprendizaje en lenguas y el 60% están en ese mismo rango en las mediciones de matemática. ABSOLECENCIA de contenidos y prácticas. Nuestra escuela sigue teniendo como referente cultural a la ilustración y el enciclopedismo del siglo XIX. Mantenemos una concepcion lineal de la ciencia y sostenemos un modelo pedagógico según el cual el acceso al conocimiento se realiza a través del estudio de diferentes disciplinas. La ciencia paso de Newton a Einstein, de la linealidad a la complejidad y los curriculums escolares no dan cuenta de estos cambios. Las nuevas tecnologías se hacen presentes solo a partir de la presencia de alguna computadora pero de ningún modo han modifican las formas de enseñar y aprender en las escuelas que siguen estando centrada en la reproducción de contenidos o en la realización de ejercicios del manual. DESGOBIERNO. Desde los años 70 en adelante la argentina ha intentado modificar su sistema educativo sin lograr este propósito. A excepción de la reforma de los años 90 todos los otros intentos se han reducido a proyectos pilotos que afectaron a un número reducido de instituciones y por lo tanto sus modificaciones son consideradas como excepciones al estatuto docente y la legislación vigente, lo que les permite eludir cualquier cambio estructural. La reforma del 90 si bien cambio la estructura académica del sistema, no modifico el estatuto que es la legislación que sostiene muchos de los problemas estructurales del sistema. Hay una creciente corporatizacion del gobierno del sistema educativo. Son los intereses de las corporaciones gremiales o de las redes institucionales (el mejor ejemplo son los institutos de formación docente) los que priman a la hora de definir las políticas. En realidad, podríamos decir que las políticas del sector resultan de una negociación entre intereses corporativos en la que la política interviene como una corporación mas DESINSTITUCIONALIZACION posiblemente como consecuencia de los fenómenos antes señalados se ha desarrollado un proceso de perdida de la capacidad institucional para marcar el destino de sus alumnos. Esto atraviesa todo el espectro de instituciones aunque tiene manifestaciones especificas en los diferentes estratos sociales. Las escuelas que desarrollan su actividad en los márgenes inferiores de la estructura social atienden una población que están fuera de los marcos de regulación que caracterizan a las sociedades modernas. Gran parte de las familias de sus alumnos son desocupados y sobreviven en base a planes, de modo que sus vidas no están pautadas por las exigencias de horarios y obligaciones laborales y tampoco están insertos en otras estructuras institucionales que regulen su existencia. Este hecho marca la dinámica familiar disolviendo el conjunto de pautas que impone la vida en sociedad, como es la de enviar a sus hijos a la escuela todos los días. En estas escuelas es difícil que un chico concurra todos los días de la semana u que lo haga en horarios regulares. Aunque la escuela tenga comedor y los alumnos necesiten esta prestación alimentaria, igual se mantiene el nivel de ausentismo. En el otro extremo de la escala social también esta presente el ausentismo de los alumnos, en este caso porque los padres se los llevan de viaje o permiten las faltas porque no valorizan los aprendizajes que puede proporcionarle a sus hijos la asistencia escolar. Al ausentismo de los alumnos se suma el de los docentes que golpea también a toda la red escolar y la permanente circulación de docentes y directivos que coadyuva a los procesos de disolución de los equipos escolares. Hay otro fenómeno que se viene desarrollando desde hace muchos años pero se ha agravado en los últimos. Se trata de la renuncia de la escuela a sostener un patrón de socialización propio que marque los valores, comportamiento y modo de vida de sus alumnos. En general las instituciones generan su propuesta socializadora en dialogo con el sector social al que atienden. De modo que hay una continuidad cultural entre los ejes que ordenan el mundo escolar y aquellos que portan los alumnos de sus hogares. La escuela fue pensada como el primer paso de ruptura del mundo íntimo de la familia y su paulatino ingreso al espacio público a través de la adquisición de los saberes y normas de la sociedad en la que se desarrollaría su vida futura. Esta distancia entre el mundo familiar y el de la escuela hoy casi no existe. Hay una continuidad entre cultura familiar y escolar que encierra a unos en el confort y a otros en la pobreza sin que se formen las continuidades culturales que exige la integración social y con ella la posibilidad de proyectar una vida desanclada del origen social. Esta fragmentación transforma a la escuela en una máquina de reproducción social que no provee a los chicos pobres los instrumentos básicos de la cultura y tampoco las pautas de vida que necesitan para poder incursionar en espacios laborales y sociales ajenos a su entorno.

 

 

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