Las autoridades de Taiwán sospechan que tres individuos lograron contrabandear al menos un cargamento de chips de inteligencia artificial de Nvidia hacia China, utilizando Japón como punto de tránsito, según informó Bloomberg citando fuentes familiarizadas con el caso.
El trío fue detenido la semana pasada por la Fiscalía del Distrito de Keelung, acusado de falsificar documentos relacionados con la exportación de servidores de Super Micro Computer que contienen chips avanzados de Nvidia, cuya venta a China está prohibida sin una licencia expresa del gobierno de Estados Unidos.
La operación, ejecutada el 21 de mayo con allanamientos en 12 locaciones en toda la isla, representa la primera acción penal formal de Taiwán contra el contrabando de hardware de inteligencia artificial. Hasta ahora, la isla había mantenido un perfil bajo en materia de controles de exportación, ya que, a diferencia de Estados Unidos, no cuenta con una regulación propia sobre semiconductores y debe recurrir a leyes locales para abordar el problema.
Al momento de la detención, las autoridades taiwanesas incautaron alrededor de 50 servidores vinculados a documentación presuntamente fraudulenta. Sin embargo, al menos un cargamento ya había pasado por la aduana taiwanesa antes de la intervención.
El caso se suma a una causa mayor que sacude a Super Micro desde marzo. El 19 de marzo de 2026, la justicia federal estadounidense acusó al cofundador de la compañía, Yih-Shyan “Wally” Liaw, junto a otros dos imputados, de conspirar para desviar servidores de Nvidia valuados en aproximadamente 2.500 millones de dólares hacia China, en violación de los controles de exportación. La red operó entre 2024 y 2025 mediante empresas fantasma en el sudeste asiático, y los servidores fueron ensamblados en Estados Unidos, enviados a Taiwán y reempaquetados antes de llegar a compradores en China continental.
Ante la nueva revelación en Taipéi, el CEO de Nvidia, Jensen Huang, quien se encontraba en la capital taiwanesa, señaló que la compañía es “rigurosa” en explicar las regulaciones a todos sus socios. “En definitiva, Super Micro tiene que gestionar su propia empresa”, dijo Huang a periodistas. Días antes, el ejecutivo ya había llamado públicamente a Super Micro a mejorar sus procesos de cumplimiento normativo.
Las autoridades taiwanesas no han formulado cargos contra Nvidia ni contra Super Micro como empresas.
El caso taiwanés no es un hecho aislado. Analistas de Bloomberg Intelligence señalaron esta semana que Singapur también está bajo escrutinio como posible plataforma de filtración de tecnología de Nvidia hacia el mercado chino. Según el analista Matt Bloxham, es “inevitable” que empresas chinas busquen acceder a estos chips para desarrollar sus propios modelos de lenguaje y cerrar la brecha tecnológica con Estados Unidos, lo que alimenta redes de contrabando cada vez más sofisticadas.
Washington restringe la venta de aceleradores de IA avanzados de Nvidia a China desde octubre de 2022, invocando preocupaciones de seguridad nacional sobre su posible uso en programas militares y de vigilancia chinos. Nvidia diseñó versiones modificadas y de menor rendimiento de sus chips de primera línea para cumplir con esas reglas, pero la aplicación de las normas ha quedado sistemáticamente rezagada respecto de la demanda.
Este incidente representa la primera acción contundente de Taiwán contra el desvío de chips de IA, en respuesta a la presión sostenida de Estados Unidos para que la isla adopte un rol más activo en la limitación del acceso chino a tecnología avanzada. La fiscalía estadounidense tiene abiertas al menos cinco causas penales vinculadas al desvío de semiconductores, además de los casos en Taiwán y Singapur.
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