El gobierno de Tailandia rescindió el martes un Memorando de Entendimiento de 2001 con Camboya que tenía como objetivo proporcionar un marco bilateral para resolver las reclamaciones territoriales marítimas superpuestas.
Camboya lamentó la decisión del Gabinete tailandés, pero afirmó que seguiría intentando resolver el problema.
Los dos gobiernos firmaron el acuerdo para llevar a cabo pacíficamente la delimitación de las fronteras marítimas y establecer un marco para la gestión conjunta de los recursos marinos de conformidad con el derecho internacional. Sin embargo, no lograron ningún avance tras cinco rondas de conversaciones en las últimas dos décadas.
La decisión de rescindir el acuerdo, que no surte efecto legal hasta que Tailandia envíe una notificación formal a Camboya, acabó con las esperanzas de ambos países de que la resolución de las reclamaciones contrapuestas permitiera la explotación de los recursos de petróleo y gas en alta mar en la zona en disputa.
La decisión de Tailandia de rescindir el acuerdo se produce tras un marcado deterioro de las relaciones y un enfrentamiento armado con Camboya el año pasado. Ambos países se enfrentaron en julio y diciembre por disputas territoriales a lo largo de la frontera terrestre. Varias decenas de civiles y soldados de ambos bandos perdieron la vida y cientos de miles de personas fueron desplazadas.
A finales de diciembre se acordó un frágil alto el fuego, pero las tensiones persisten con incidentes esporádicos y un despliegue a gran escala de fuerzas militares.
Los enfrentamientos reavivaron el interés por las cuestiones fronterizas y la protección del territorio tailandés, convirtiendo el nacionalismo en un tema central de la política interna de Tailandia. El primer ministro Anutin Charnvirakul y su partido, Bhumjaithai, incluyeron la rescisión del acuerdo entre sus promesas políticas para la campaña electoral de este año.
La rescisión del memorando no guarda relación con la situación actual de la frontera y no la afectará, declaró Anutin tras la reunión del Gabinete del martes, añadiendo que se espera que las negociaciones sobre la cuestión del territorio marítimo continúen en otros marcos, como la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
La portavoz del gobierno tailandés, Rachada Dhnadirek, también recalcó que la rescisión representa un ajuste del marco de cooperación, no una ruptura de relaciones o negociaciones.
Tailandia continuará las conversaciones con Camboya, pero propone recurrir a los mecanismos previstos en la Convención de la ONU, que es más clara, completa y sistemática para permitir que las disputas marítimas se resuelvan de manera efectiva, dijo.
El ministro de Asuntos Exteriores de Camboya, Prak Sokhonn, en declaraciones desde la capital, Phnom Penh, expresó su pesar y calificó la decisión tailandesa como “una desviación del espíritu y la voluntad política que permitieron a nuestros dos países establecer un marco para la resolución pacífica de estos problemas de conformidad con el derecho internacional”.
Prak Sokhonn declaró que Camboya recurrirá a la conciliación obligatoria en el marco de las Naciones Unidas, lo que “reafirma su compromiso de resolver las disputas marítimas de forma pacífica y de conformidad con el derecho internacional”.
El primer ministro Hun Manet declaró en una publicación en redes sociales: “La decisión de Camboya refleja nuestra sincera esperanza de que ambos países puedan alcanzar una solución justa y duradera, de conformidad con el derecho internacional, que permita a nuestros pueblos convivir en paz, estabilidad y armonía”.
(con información de AP)
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