En una decisión de 6 a 3, la corte sostuvo que Paetongtarn antepuso sus intereses personales a los de la nación y dañó la reputación del país y provocó una pérdida de confianza pública.
“Debido a una relación personal que parecía alineada con Camboya, la demandada estuvo dispuesta de manera constante a actuar conforme a los deseos del lado camboyano”, señaló el tribunal.
El fallo pone fin de forma prematura al mandato de la hija y protegida del influyente magnate Thaksin Shinawatra. Paetongtarn, de 39 años, era una novata en política cuando fue lanzada abruptamente al centro de la escena tras la sorpresiva destitución de su antecesor, Srettha Thavisin, por el mismo tribunal hace un año.
Paetongtarn pidió unidad a todas las partes para devolver la estabilidad política a Tailandia. “Todo lo que quise fue proteger la vida de las personas, ya fueran soldados o civiles. Estaba decidida a hacer todo lo posible para salvaguardar sus vidas antes de los choques violentos”, declaró a la prensa.
Se trata del quinto primer ministro en 17 años destituido por la Corte Constitucional, lo que subraya su papel central en una lucha de poder aparentemente irresoluble entre los gobiernos electos de la familia Shinawatra y un bloque de poderosos conservadores y generales con gran influencia.
La atención se centrará ahora en quién reemplazará a Paetongtarn, con Thaksin en el centro de las negociaciones entre partidos y otros actores para intentar mantener al Pheu Thai al frente de la coalición.
El viceprimer ministro Phumtham Wechayachai asumirá como interino hasta que se elija un nuevo primer ministro en la Cámara, sin límite de tiempo para que eso ocurra.
Cinco personas son elegibles para el cargo, con un solo candidato del Pheu Thai: Chaikasem Nitisiri, de 77 años, exfiscal general con escasa experiencia en gabinete y perfil bajo. El partido confirmó el viernes que lo nominará.
Otros nombres incluyen al ex primer ministro Prayuth Chan-ocha, ya retirado de la política y quien lideró el golpe militar contra el último gobierno del Pheu Thai en 2014, y Anutin Charnvirakul, ex viceprimer ministro que retiró a su partido de la coalición de Paetongtarn tras la filtración del llamado telefónico.
El Partido Bhumjaithai de Anutin informó el viernes que se reunirá con el opositor Partido del Pueblo, la mayor fuerza parlamentaria. Este último aseguró que no integrará un gobierno, pero podría darle respaldo a cualquier partido bajo ciertas condiciones.
El fallo empuja a Tailandia a una mayor incertidumbre política en un momento de malestar social por las reformas estancadas y una economía débil que el banco central prevé crecerá apenas un 2,3% este año.
Cualquier administración liderada por el Pheu Thai tendría probablemente una mayoría muy ajustada y podría enfrentar constantes desafíos parlamentarios de una oposición con amplio apoyo popular que presiona por elecciones anticipadas.
“Nombrar a un nuevo primer ministro será difícil y podría llevar bastante tiempo”, advirtió Stithorn Thananithichot, politólogo de la Universidad de Chulalongkorn.
“No es fácil que todas las partes alineen sus intereses”, añadió. “El Pheu Thai estará en desventaja”.
Agencia Reuters