China aprobó la construcción de ocho nuevos reactores nucleares como parte de cuatro grandes proyectos energéticos que demandarán una inversión superior a los 160.000 millones de yuanes (aproximadamente 23.700 millones de dólares), según informó este lunes el portal financiero Yicai.
La autorización fue otorgada por el Consejo de Estado de China, que dio luz verde a iniciativas cuyo costo promedio será de 20.000 millones de yuanes (unos 3.000 millones de dólares) por reactor. Todos los proyectos emplearán tecnología nuclear de tercera generación, desarrollada por el propio país asiático.
Cuatro proyectos estratégicos
Las nuevas instalaciones corresponden a la segunda fase de la central nuclear de Jinqimen, en la provincia de Zhejiang; la primera fase de Zhuanghe, en Liaoning; la tercera fase de Taipingling, en Cantón; y la primera fase de Laiyang, ubicada en la provincia de Shandong.
Tres de estos proyectos utilizarán la tecnología Hualong One, un reactor de agua a presión de tercera generación diseñado en China. Por su parte, la planta de Laiyang incorporará el reactor Guohe One, otra tecnología nacional de la misma categoría.
De acuerdo con medios especializados, las centrales Jinqimen II y Taipingling III también servirán como proyectos piloto de la versión Hualong One 2.0, una actualización que promete mayores estándares de seguridad, eficiencia operativa y rentabilidad.
China acelera su expansión nuclear
Desde 2022, el gigante asiático ha aprobado la construcción de 49 reactores nucleares, con inversiones cercanas a un billón de yuanes (unos 148.100 millones de dólares). Esta política forma parte de la estrategia de Pekín para fortalecer su seguridad energética, impulsar la autosuficiencia tecnológica y reducir las emisiones contaminantes.
La Administración Nacional de Energía informó recientemente que entre 2021 y 2025 se autorizaron 46 nuevas unidades nucleares. En la actualidad, China cuenta con 120 reactores entre operativos, en construcción y aprobados, alcanzando una capacidad instalada de 135 millones de kilovatios, la mayor del mundo.
Meta de neutralidad de carbono
El plan energético chino para el periodo 2026-2030 contempla continuar con el desarrollo de la energía nuclear de manera «segura y ordenada», como parte de su transición hacia una matriz energética más limpia.
China, considerada el mayor emisor mundial de gases de efecto invernadero, mantiene el objetivo de alcanzar el pico de emisiones de carbono antes de 2030 y lograr la neutralidad de carbono para 2060, metas que buscan reducir el impacto ambiental del crecimiento económico del país.
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