El banco central de Filipinas redujo su tasa de política monetaria en 25 puntos básicos hasta el 5.0% el jueves, marcando su tercer recorte consecutivo.
El Bangko Sentral ng Pilipinas (BSP) mantuvo su perspectiva de inflación, proyectando 1.7% para 2025, 3.3% para 2026 y 3.4% para 2027, describiendo su perspectiva inflacionaria como «prácticamente sin cambios».
A pesar de la reducción de tasas, el banco central advirtió sobre posibles presiones inflacionarias derivadas de potenciales aumentos en los precios de la electricidad y el arroz.
El BSP enfatizó que los riesgos emergentes requerirán un monitoreo continuo.
En su comunicado, el banco central reafirmó su compromiso con la estabilidad económica, diciendo: «En adelante, el BSP salvaguardará la estabilidad de precios asegurando que la configuración de la política monetaria sea conducente al crecimiento económico sostenible y el empleo».
La decisión de reducir las tasas está en línea con las expectativas del mercado y continúa el ciclo reciente de flexibilización del BSP.