ACNUR urge al rescate inmediato de rohinyás a la deriva en el mar de Andamán

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El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) reclamó este jueves un «rescate inmediato» para unos 200 rohinyás, una minoría musulmana perseguida en Birmania, que se encuentran en un barco a la deriva con problemas y escasos víveres en el mar de Andamán.

La agencia de la ONU señaló en un comunicado que los pasajeros «han estado sin comida ni agua durante días y sufren una deshidratación extrema», y urgió a las autoridades de los países de la zona a que garanticen «el desembarco seguro» del grupo.

«La prioridad debe ser salvar vidas y evitar una tragedia aún mayor», remarca ACNUR.

El navío zarpó desde Bangladés, a donde huyeron unos 720.000 rohinyás durante la campaña de persecución lanzada en 2017 por el Ejército de Birmania, y sufre fugas de agua que amenazan con hundir la embarcación.

La directora de la oenegé Arakan Project, Chris Lewa, declaró el miércoles a EFE que el barco partió entre el 25 o 26 de noviembre y lanzó una llamada de socorro el domingo después de que se le rompiera el motor.

Dijo además que transportaría a menos personas, unas 150, de las que se cree que al menos cuatro han muerto.

Lewa también apuntó que, tras hablar con familiares de algunas de las personas a bordo, pudieron localizar el navío en aguas cerca de Tailandia, pero en este momento se baraja que pueda haberse aproximado a India o Malasia.

El mar de Andamán baña las costas de cinco países: India, Birmania, Tailandia, Indonesia y Malasia.

Tun Khin, presidente de Burmese Rohingya Organisation UK, instó la víspera a la intervención de las autoridades de Tailandia, Malasia e Indonesia, estos dos últimos países de mayoría musulmana a donde suelen dirigirse estos barcos cargados de refugiados.

«Una vez más tenemos una crisis con refugiados rohinyás abandonados en el mar, enfermos y muriendo, con ningún país dispuestos a ayudar», denuncia Khin en las redes sociales.

Al menos 119 rohinyás han muerto o desaparecido este año tratando de huir de Bangladés y Birmania en decenas de barcos que intentan llegar principalmente a Malasia, según datos de ACNUR.

En 2015, miles de rohinyás quedaron a la deriva en barcos durante semanas hasta que los gobiernos de Indonesia y Malasia accedieron a que llegaran a sus costas.

Las autoridades birmanas no reconocen la ciudadanía a los rohinyás, a los que considera inmigrantes bengalíes, y los somete desde hace años a todo tipo de discriminaciones, incluidas restricciones a la libertad de movimiento, sanidad y educación.

En agosto de 2017, el Ejército birmano lanzó una campaña militar contra la población rohinyá en el norte del estado Rakáin (Arakan), por la que el país se enfrenta a una acusación de genocidio ante la Corte Internacional de Justicia en La Haya.

El brutal operativo militar motivó el éxodo de más de 720.000 refugiados a la vecina Bangladés, donde continúan hacinados, junto a otros rohinyás que huyeron en anteriores oleadas de violencia, en el mayor complejo de campos de refugiados del mundo. EFE

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