El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aterrizó este miércoles en Nueva Delhi, capital de India para dar inicio a una gira oficial que lo llevará también Corea del Sur. El mandatario fue recibido con honores por el secretario de Estado Prabitha Margherita, el mandatario brasileño se dispone a cumplir una agenda de alto nivel que incluye reuniones con el primer ministro Narendra Modi y su participación en la Cumbre India Impacto IA.
Esta visita representa una oportunidad histórica para que las dos potencias del bloque BRICS revisen su asociación estratégica, con especial énfasis en el multilateralismo reformado, la gobernanza global y la defensa de los intereses de las naciones del Sur Global en un mundo que transita hacia la multipolaridad.
Brasil, poseedor de las segundas mayores reservas mundiales de estos elementos, busca establecer una alianza con India que garantice el procesamiento de los minerales dentro del territorio nacional, rechazando cualquier intento de exclusividad comercial externa. Además del sector minero, la delegación brasileña fortalecerá vínculos en áreas de infraestructura pública digital, defensa, salud y agricultura, inaugurando una oficina de ApexBrasil en la capital india para dinamizar el flujo comercial entre ambas economías en crecimiento.
Tras concluir sus compromisos en India, el mandatario se trasladará a Seúl para reunirse con el presidente surcoreano Lee Jae-myung, con quien comparte un origen humilde y una trayectoria de lucha contra la persecución judicial o lawfare. En Corea del Sur, Lula impulsará un Plan de Acción Trienal para elevar la relación bilateral a una alianza estratégica, centrada en flujos tecnológicos y de innovación.
Con la participación de más de 200 empresas brasileñas en un foro empresarial en Seúl, el gigante suramericano reafirma su política exterior activa y soberana, buscando socios que respeten el desarrollo industrial nacional y contribuyan a un orden internacional más justo y equilibrado. En ese sentido también, en días previos el vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, y el primer ministro ruso, Mijaíl Mishustin encabezaron en Brasilia la octava reunión de la comisión bilateral de alto nivel, retomando una agenda de cooperación estratégica tras una década sin encuentros formales.
La cita culminó con la firma de una declaración conjunta que prioriza la soberanía tecnológica y política de ambas naciones, subrayando el respaldo explícito de Moscú a la candidatura de Brasil como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Ambos países coincidieron en que este organismo debe reformarse profundamente para integrar a naciones en desarrollo de África, Asia y América Latina, rompiendo con los viejos esquemas de exclusión global.
En el plano económico y diplomático, Moscú y Brasilia enfatizaron su rechazo absoluto a las medidas coercitivas unilaterales, calificándolas de ilegales y violatorias de los derechos humanos al atentar contra la independencia de los Estados. Ante el asedio de las sanciones occidentales, acordaron diversificar el comercio agroindustrial y fortalecer la infraestructura logística para potenciar sus capacidades exportadoras. Asimismo, las delegaciones denunciaron el uso político de los tratados internacionales y manifestaron su firme preocupación ante los intentos de excluir a Sudáfrica del G20 en 2026, reforzando la cohesión de los BRICS frente a las presiones externas.
La cooperación técnica se expandirá hacia sectores de vanguardia como la industria farmacéutica, la ciberseguridad y la producción conjunta de fertilizantes minerales, fundamentales para la seguridad alimentaria global. Las partes también pactaron consultas para ampliar la conectividad aérea y fomentar el diálogo cultural, reafirmando a América Latina como una zona de paz y exigiendo una nueva arquitectura financiera internacional.
Con el compromiso de realizar la próxima reunión en Moscú, los dos gigantes consolidan una asociación estratégica duradera que busca garantizar la estabilidad y el crecimiento fuera de la hegemonía occidental, apostando por un equilibrio multipolar.
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