El crecimiento económico de Tailandia se habría ralentizado considerablemente en el segundo trimestre, registrando incluso una contracción en términos intertrimestrales, según un sondeo de Reuters entre economistas. La debilidad del consumo de los hogares contrarrestó el impulso de las exportaciones y la inversión privada.
La segunda mayor economía del sudeste asiático se expandió probablemente un 1,7% entre abril y junio en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta cifra supone una ralentización frente al crecimiento del 2,8% registrado en el trimestre previo, de acuerdo con la estimación media de una encuesta realizada entre el 7 y el 12 de agosto a 15 economistas.
Las previsiones para los datos oficiales, que se publicarán el 17 de agosto, oscilan entre el 0,9% y el 2,2%.
En términos intertrimestrales ajustados por estacionalidad, se espera que el producto interior bruto (PIB) se haya contraído un 0,6%, según la mediana de las estimaciones de una muestra más reducida de analistas.
«Es probable que el consumo privado haya sido el principal lastre. El choque de los precios del petróleo se trasladó a los costes de una amplia gama de bienes y servicios, especialmente al transporte. Como resultado, es probable que los hogares se hayan vuelto más cautos con el gasto», señaló Eugene Tan, economista asociado de Moody’s Analytics.
El elevado endeudamiento de las familias y el envejecimiento de la población también habrían limitado el gasto de los consumidores, a pesar de las medidas fiscales del Gobierno destinadas a sostener la demanda, según los expertos.
El turismo, pilar vital de la economía tailandesa, tampoco parece haber ofrecido un gran alivio. Las llegadas de extranjeros cayeron un 3,2% interanual a fecha de 1 de agosto, lo que limitó la capacidad del sector para compensar la débil demanda interna.
«El envejecimiento de la población está frenando el crecimiento de la población activa, mientras que la baja productividad, el desajuste de cualificaciones y la elevada deuda de los hogares restringen tanto la inversión como el consumo interno», afirmó Chamadanai Marknual, economista de Krungthai Bank.
«El turismo aportó menos al crecimiento del segundo trimestre… Las llegadas internacionales se vieron afectadas por la incertidumbre geopolítica, el encarecimiento de los viajes y la pérdida de poder adquisitivo en algunos de los principales mercados emisores».
No obstante, se espera que la inversión privada, especialmente en infraestructuras de electrónica e inteligencia artificial, haya amortiguado la desaceleración.
«La inversión privada ha aumentado de forma constante, impulsada por el auge de la inteligencia artificial. Gran parte de este crecimiento procede del gasto en infraestructuras tecnológicas, como servidores de inteligencia artificial y centros de datos», añadió Tan, de Moody’s.
Asimismo, es probable que las exportaciones hayan respaldado el crecimiento, aunque los economistas advierten de que este impulso podría desvanecerse en la segunda mitad del año, tras el adelanto de los envíos realizado en los primeros meses.
Las exportaciones de Tailandia aumentaron un 20,8% en junio respecto al año anterior y un 17,6% en el primer semestre de 2026, según datos del Ministerio de Comercio.
El Ministerio prevé que el crecimiento de las exportaciones se modere en el segundo semestre tras el fuerte volumen de envíos registrado a principios de 2026.
Se espera que la economía tailandesa crezca un 2,4% en el tercer trimestre y un 2% en el conjunto de 2026, según una encuesta de Reuters del mes pasado. Por su parte, el Banco de Tailandia pronosticó un crecimiento del 2,3% para el año.
Argentina
Australia
China
Corea
Filipinas
India
Indonesia
Japón
Malasia
Nueva Zelanda
Pakistán
Singapur
Sri Lanka
Tailandia
Vietnam










