Las palabras del mandatario generaron molestia en Japón, donde los bombardeos atómicos aún representan una herida histórica. De acuerdo con distintas estimaciones, entre 110,000 y 210,000 personas murieron en ambos ataques. Las cifras varían según las fuentes: el Ejército estadounidense en los años 40 y científicos contrarios a las armas nucleares, especialmente japoneses.
Argentina
Australia
China
Corea
Filipinas
India
Indonesia
Japón
Malasia
Nueva Zelanda
Pakistán
Singapur
Sri Lanka
Tailandia
Vietnam










