2014/03/02 Cultura

Los premios Oscar 2014 obligan a Indonesia a enfrentar fantasmas de su historia.

Indonesia
Enviar noticiaImprimir noticia

La película de Joshua Oppenheimer The Act of Killing, nominado a Mejor Película Documental en los Oscar de 2014, muestra a los autores de los asesinatos en masa de Indonesia recreando sus crímenes.

El  director estadounidense de 39-años de edad, cuya voz suave tiene un borde acentuado después de años de rodaje en Indonesia y que vive en Dinamarca, es poco conocido dentro de su propio país. 
Su documental Oscar contendiente, The Act of Killing, vendió alrededor de 50.000 entradas cuando se estrenó en los cines de Estados Unidos, casi lo mismo que un solo partido de béisbol de los Yankees. 
Pero a medio mundo de distancia de Hollywood - en las calles de Yakarta y los pueblos de la selva de Sumatra del Norte - la película ha generado una conversación electrizante sobre el pasado sangriento de Indonesia y su futuro sin resolver. 
Un editor de una de las revistas más importantes de Indonesia expresó así: "Hubo un tiempo antes de The Act of Killing. Ahora habrá un tiempo después".

La película cuenta la historia de los autores de una purga anticomunista de 1965 en Indonesia, que en espiral hacia hacia arriba culmíno con el asesinato en masa de hasta un millón de personas en tan sólo seis meses. 

Sin embargo, el acto de matar no es una película sobre el pasado. Cuatro décadas después de las masacres, los hombres que ejercían los machetes todavía caminan por las calles y los pasillos del poder, a salvo de la persecución y jactanciosas sobre sus crímenes. 

Los ministros del gobierno que aplauden en los mítines y la historia oficial del estado les acredita como héroes que salvaron al país del comunismo. 

El documental se centra en uno de esos verdugos, Anwar Congo. Ahora, un abuelo esbelta de unos setenta años, con un gusto por camisas chillonas y gafas de sol de diseño, Congo nostalgia describe cómo iba a ver películas de Elvis antes de deambular fuera de estrangular a los presos con un garrote de alambre. 

"Fue como si estuviéramos matando felizmente" dice él, adivinando que era personalmente responsable de cientos de muertes.

Enviar noticiaImprimir noticia

Dejanos tu comentario

NOTA: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento sera eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
Enviar un comentario implica la aceptacion del Reglamento.