2014/05/27 Tecnología

Ave kiwi neozelandesa no proviene de Australia

Australia
Enviar noticiaImprimir noticia

Además la investigación de la Universidad australiana de Adelaida concluyó que esas aves no voladoras alguna vez volaron

Una investigación de la Universidad australiana de Adelaida reveló que ese país no es el lugar de origen del kiwi de Nueva Zalanda, una peculiar ave endémica de esa nación oceánica, se conoció este lunes.

Según el portal de esa institución académica, el estudio refiere que el pariente más cercano del kiwi no es el emú, como se creía anteriormente, sino el extinto pájaro elefante de Madagascar, un espécimen que alcanzó los tres metros de altura y 275 kilogramos de peso.

La investigación, realizada por el Centro de ADN antiguo de la Universidad de Adelaida, también concluyó que esas aves no voladoras una vez volaron.

De esta forma quedó resuelto un misterio evolutivo de 150 años de edad, sobre los orígenes voladores de los pájaros gigantes denominados ratites, como el emú y el avestruz, que se encuentran en los continentes del hemisferio sur.

Se pensaba hace tiempo que las diferentes especies ratites que se formaron como aves no voladoras se aislaron por la separación de los continentes del sur durante los últimos 130 millones de años.

Sin embargo, antiguo ADN extraído de huesos de dos pájaros elefante en poder del Museo de Nueva Zelanda, Te Papa Tongarewa, reveló una conexión genética estrecha con el kiwi, a pesar de las notables diferencias en la geografía, morfología y ecología entre ambas especies.

Kieren Mitchell, estudiante de doctorado que participó en el trabajo, explicó que Nueva Zelanda y Madagascar solo estuvieron físicamente unidos de forma distante a través de la Antártida y Australia.

Este resultado fue muy inesperado, pues demuestra que las aves corredoras debieron haberse dispersado por todo el mundo a través del vuelo, dijo Mitchell.

 

Transmisión de bacteria entre zarigüeyas ofrece explicación de epidemia humana

Un nuevo estudio sobre la manera en que se transmite la bacteria Escherichia coli (E. coli) entre zarigüeyas puede explicar la expansión de epidemias humanas, explicó este lunes la Universidad Nacional Australiana (UNA) a través de un comunicado.

Científicos de la UNA estudiaron la E. coli en las zarigüeyas de cola de cepillo en las montañas y descubrieron que la bacteria se transmitía de una forma sorprendente.

"Aunque las zarigüeyas pasan todo el día acurrucadas juntas, la convivencia en la guarida durante el día no resultó tan importante para la transmisión de la E. coli como los encuentros nocturnos cuando salían en busca de forraje", manifestó la doctora e investigadora jefa Michaela Blyton, de la Escuela de Investigación de Biología de la UNA.

"Eso significa que no sólo es importante el tiempo que se pasa junto, sino también la actividad que se realiza durante dicho tiempo", subrayó.

La E. coli es una bacteria ampliamente estudiada que aparece en la mayoría de los animales de sangre caliente. Por lo general no es perjudicial. Sin embargo, puede causar enfermedades humanas como la gastroenteritis mediante cepas virulentas o cuando las cepas comúnmente benignas entran en una parte errónea del cuerpo.

El estudio de Blyton, publicado en la revista Ecology Letters, reveló que las interacciones entre zarigüeyas son más importantes que la proximidad en el ámbito donde habitan para la transmisión de la E. coli.

Enviar noticiaImprimir noticia

Dejanos tu comentario

NOTA: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento sera eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
Enviar un comentario implica la aceptacion del Reglamento.